Cómo ayudamos: Innovación, Proyectos y Apoyo Sociolaboral en Canarias

Innovación, Proyectos y Apoyo Sociolaboral Desde ACCEE entendemos que la inclusión laboral sólo es sostenible cuando se apoya en tres ejes fundamentales: Innovación y Apoyo Sociolaboral SAPS: tecnología que revoluciona el apoyo sociolaboral en los CEE Uno de los grandes avances impulsados desde el entorno ACCEE es SAPS (Software de Apoyo para Profesionales del Ámbito Sociolaboral), una plataforma digital integral diseñada específicamente para la gestión de los Servicios de Ajuste Personal y Social en los Centros Especiales de Empleo. ¿Por qué es necesaria una herramienta como SAPS? Tradicionalmente, las Unidades de Apoyo han trabajado con: Documentación dispersa. Procesos manuales. Dificultad para justificar actuaciones ante la Administración. Falta de trazabilidad y análisis de datos. SAPS responde a esta realidad digitalizando y optimizando todos los procesos del apoyo sociolaboral, permitiendo dedicar más tiempo a las personas y menos a la burocracia. Qué aporta SAPS SAPS permite a los CEE: Centralizar la información de trabajadores, entidades y centros de trabajo. Registrar todas las actuaciones de las Unidades de Apoyo (acogida, seguimiento, ajustes, evaluaciones). Visualizar datos en tiempo real a través de dashboards personalizados. Generar informes y memorias automáticas, adaptadas a los requerimientos de las Administraciones Públicas. Garantizar seguridad, accesibilidad y cumplimiento normativo. Integrarse con otros sistemas mediante API cuando el CEE lo requiere. Valor añadido para la economía social SAPS no es sólo una herramienta tecnológica, es un salto cualitativo en la profesionalización del apoyo sociolaboral, que: Mejora la calidad de la atención de las Unidades de Apoyo a las Personas con Discapacidad. Refuerza la transparencia institucional. Aumenta la eficiencia de los CEE. Facilita la validación y seguimiento por parte del Servicio Canario de Empleo (SCE). Proyectos Activando Valor Activando Valor es un proyecto estratégico promovido por ACCEE y ejecutado por Fundación Servidis, cuyo objetivo es activar, visibilizar y consolidar el papel de los Centros Especiales de Empleo como actores clave de la contratación pública y privada responsable. El proyecto Activando Valor nace precisamente para detectar, visibilizar y abordar estos retos de forma coordinada, a través de reuniones presenciales con los/as técnicos de contratación de las Consejerías del Gobierno de Canarias de la isla de Gran Canaria y al tejido empresarial privado. El proyecto Activando Valor nace precisamente para detectar, visibilizar y abordar estos retos de forma coordinada. Además, pone el foco en experiencias reales que ya están funcionando en Canarias, demostrando que la inclusión laboral no es una aspiración, sino una realidad viable cuando existe coordinación entre educación, empresas, Centros Especiales de Empleo y administraciones públicas. Principales necesidades de los Centros Especiales de Empleo Falta de conocimiento y reconocimiento real: Persisten ideas erróneas sobre los CEE (asistencialismo, menor calidad, baja productividad). Escasa visibilidad del valor profesional y económico que generan. Desconocimiento del papel de las Unidades de Apoyo como garantía de calidad. Consecuencia: infrautilización de los CEE como proveedores estratégicos. Dependencia de la contratación pública y escasa diversificación: Alta dependencia de contratos públicos en determinados territorios. Dificultad para acceder al mercado privado por desconocimiento o prejuicios. Riesgo ante retrasos administrativos o cambios presupuestarios. Sobrecarga administrativa y burocrática: Exceso de trámites, justificaciones y controles. Dificultad para compatibilizar la gestión empresarial con la gestión social. Falta de digitalización homogénea en procesos de seguimiento y subvenciones. Financiación ajustada y sostenibilidad económica: Subvenciones vinculadas a costes laborales que no siempre cubren el esfuerzo real. Dificultad para invertir en innovación, tecnología y formación. Impacto directo en la estabilidad de los servicios y del empleo. Principales necesidades de las Administraciones Públicas Desconocimiento técnico del modelo CEE: Falta de formación específica en contratación inclusiva. Uso limitado o incorrecto de reservas de contratos y cláusulas sociales. Miedo a errores jurídicos o impugnaciones. Consecuencia: herramientas legales infrautilizadas. Falta de coordinación interdepartamental: Políticas de empleo, educación, servicios sociales y contratación no siempre alineadas. Proyectos inclusivos que dependen de personas concretas y no de estructuras estables. Dificultad para dar continuidad a iniciativas exitosas. Evaluación centrada en el coste, no en el impacto: Predominio del criterio económico frente al impacto social. Escasa medición del retorno social de la contratación con CEE. Dificultad para justificar internamente decisiones inclusivas. Principales necesidades de las Empresas privadas Desconocimiento normativo y de opciones reales: Confusión sobre cómo cumplir la Ley General de Discapacidad (LGD). Desconocimiento de las medidas alternativas y del papel de los CEE. Falta de asesoramiento claro y accesible. Miedos y barreras culturales: Temor a una mayor carga de gestión. Inseguridad sobre la adaptación de puestos o equipos. Falta de experiencia previa en inclusión laboral. Inclusión entendida como coste, no como inversión: Visión cortoplacista. Dificultad para vincular inclusión con: Mejora del clima laboral. Fidelización del talento. Resultados económicos a medio plazo. Problemas transversales del sistema Falta de conexión entre formación y empleo: Itinerarios formativos que no siempre conectan con oportunidades reales. Necesidad de reforzar modelos como: Programas como FP Dual Inclusiva y Adaptada o Programas Capacítate. Transición directa a CEE o empleo ordinario con apoyos. Escasa cultura de colaboración entre Administraciones, Empresas y Entidades sociales. Activando Valor: transformar problemas en oportunidades El proyecto Activando Valor se diseña como respuesta directa a estos retos, actuando sobre: Información clara y accesible. Formación y sensibilización a decisores. Acompañamiento técnico y social. Visibilización del impacto social y económico de los CEE. Los problemas no están en el modelo de los Centros Especiales de Empleo, sino en la falta de conexión, conocimiento y activación de las herramientas que ya existen.
Centros Especiales de Empleo (CEE)【2026 】

¿Qué son los Centros Especiales de Empleo (CEE)? Los Centros Especiales de Empleo (CEE) nacen con la LISMI en el año 82 y se consolidan con la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad. En esencia, son entidades, públicas o privadas, que tienen como finalidad la inserción laboral de personas con discapacidad en el mercado de trabajo. Actualmente, las personas con discapacidad pueden ejercer su derecho al trabajo a través de los siguientes tipos de empleo: Empleo ordinario: desarrollado en empresas y administraciones públicas, incluyendo los servicios de empleo con apoyo. Empleo protegido: realizado específicamente en centros especiales de empleo y en enclaves laborales. Empleo autónomo. Para ser considerados como tales, los CEE han de obtener la correspondiente calificación e inscripción en el Registro de Centros del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) o en el de las Administraciones Autonómicas. Además, son Entidades de la Economía Social. Por tanto, su gestión está sujeta a las normas generales de cualquier empresa, pero con las peculiaridades derivadas de su calificación como CEE. Deben contar con una plantilla en la que, al menos, el 70% de los trabajadores/as tengan una discapacidad reconocida. Asimismo, reciben apoyo financiero público para cubrir costes salariales, inversiones y servicios de ajuste personal y social. En este sentido, se consideran personas con discapacidad aquellas con un grado igual o superior al 33%. En conclusión, los CEE constituyen una fórmula consolidada de economía social. Se configuran como herramientas clave para colectivos con dificultades de acceso al mercado laboral, situando su bienestar y desarrollo profesional como eje central de su misión. ¿Cuáles son sus características principales? Finalidad social prioritaria: Buscan la integración laboral y social, situando a la persona en el centro. El beneficio económico es, por tanto, un medio para garantizar la sostenibilidad del empleo. Composición de la plantilla: Al menos el 70 % de la plantilla debe estar formada por personas con discapacidad (33 % o superior). Esta característica garantiza un impacto directo en el colectivo. Actividad productiva real y competitiva: Desarrollan actividades económicas reales en condiciones de mercado. Por ejemplo, operan en ámbitos como: Servicios auxiliares, administrativos y consultoría. Industria, manufactura y logística. Tecnología, digitalización y call center. Adaptación de los puestos de trabajo: Los CEE garantizan la adaptación física, técnica y organizativa a las necesidades de cada trabajador. Esto optimiza el rendimiento y la estabilidad laboral. Unidades de Apoyo (UAAP): Son equipos multiprofesionales que acompañan al trabajador. Para las entidades contratantes, estas unidades son una garantía adicional de seguimiento y resolución de incidencias. Instrumentos de inclusión legal: Están plenamente integrados en la contratación pública responsable, siendo destinatarios de: Reservas de contratos (art. 77 de la Ley 9/2017 LCSP). Cláusulas sociales y medidas alternativas a la Ley General de Discapacidad. Impacto social, económico e institucional: Su actividad genera un triple impacto. Mejora la autonomía personal (social), genera empleo estable local (económico) y alinea a las empresas con los ODS y la Agenda 2030 (institucional). Clasificación de los Centros Especiales de Empleo Los centros se dividen fundamentalmente en dos categorías principales: 1. CEE de Iniciativa Social Son aquellos promovidos por entidades sin ánimo de lucro o cuyo capital social es mayoritariamente de estas entidades. También se incluyen los que tengan reconocido su carácter social en sus Estatutos (asociaciones, fundaciones, cooperativas de iniciativa social, etc.). Asimismo, se consideran de iniciativa social aquellos cuya titularidad corresponde a sociedades mercantiles participadas mayoritariamente por las entidades anteriores. En todos los casos, se obligan a la reinversión íntegra de sus beneficios para la creación de oportunidades de empleo y la mejora de su competitividad. 2. CEE de Naturaleza Privada Se trata de entidades comerciales cuya titularidad no cumple con los requisitos anteriores de reinversión o propiedad por entidades sin ánimo de lucro.
Cómo cumplir con la Ley General de Discapacidad

Cómo cumplir con la Ley General de Discapacidad La Ley General de Discapacidad (LGD) es un marco legal fundamental. Su diseño asegura la inclusión y los derechos de las personas con discapacidad en el entorno laboral. Según la normativa, las empresas deben reservar un 2% de sus puestos para este colectivo. Contratos Públicos Reservados Concepto y modalidades Los contratos reservados son licitaciones con participación restringida. Solo pueden participar entidades con un marcado carácter social. Esta figura legal nace de las Directivas europeas de 2014. En España, la regula la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público. Su propósito es convertir la contratación pública en una inversión social. Así, se apoya la inserción laboral de colectivos desfavorecidos. Actualmente, existen dos modalidades principales: Para CEE de Iniciativa Social y Empresas de Inserción: Según la disposición adicional 4ª de la LCSP. Para entidades de economía social: Según la disposición adicional 48ª de la ley mencionada. En resumen, calificar un contrato como reservado excluye a las empresas ordinarias. Solo las entidades de economía social pueden resultar adjudicatarias en estos casos. Entidades beneficiarias y normativa La normativa exige requisitos estrictos para participar en estas licitaciones. Las categorías principales son: Empresas de Inserción (EIS): Su objetivo es la inclusión de personas desfavorecidas. Al menos el 30% de su plantilla debe estar en riesgo de exclusión. CEE de Iniciativa Social: Deben tener un 70% de trabajadores con discapacidad igual o superior al 33%. Es obligatorio demostrar la inscripción en el registro administrativo correspondiente. Además, las entidades deben aportar su certificado de calificación vigente. Medidas Alternativas para empresas A veces, las empresas no pueden cumplir la cuota del 2% de forma directa. En ese caso, deben solicitar un Certificado de Excepcionalidad ante el Servicio de Empleo. Tras obtenerlo, pueden aplicar estas medidas: Contratación de servicios: Realizar contratos con CEE. El importe debe ser 3 veces el IPREM por cada trabajador faltante. Donaciones: Realizar aportaciones para la inserción laboral. El mínimo es 1,5 veces el IPREM anual por trabajador. Enclaves laborales: Una modalidad temporal de colaboración directa entre empresa y CEE. Consecuencias del incumplimiento No cumplir con la LGD conlleva riesgos graves para la organización. Entre ellos destacan: Sanciones económicas: Multas de hasta 6.000 € por cada trabajador no contratado. Pérdida de licitaciones: Exclusión de contratos con el sector público canario. Impacto reputacional: Daño a la imagen de marca y compromiso social. Enclaves Laborales en Canarias Un enclave es un contrato entre una empresa y un CEE. Sirve para realizar obras o servicios vinculados a la actividad normal de la empresa. Un grupo de trabajadores del CEE se desplaza al centro de trabajo colaborador. Para este modelo, se exigen condiciones específicas. Por ejemplo, el 60% de los trabajadores deben tener especiales dificultades de acceso al mercado ordinario. La duración mínima es de 3 meses y la máxima de 6 años con prórrogas. El rol de los Centros Especiales de Empleo Los CEE son herramientas de capacitación fundamentales. Facilitan que las personas con discapacidad accedan eventualmente al empleo ordinario. En Canarias, actúan como puentes entre las políticas sociales y económicas. Actualmente, generan una cuarta parte del empleo para este colectivo en España. Por lo tanto, son socios valiosos para el sector privado y las administraciones públicas. Ayudas y Financiación Los CEE reciben subvenciones para mantener su actividad. Estas ayudas incluyen bonificaciones del 100% en la Seguridad Social. También reciben apoyo para adaptar puestos de trabajo y eliminar barreras. En el archipiélago canario, el Servicio Canario de Empleo gestiona estas convocatorias. Por ello, las entidades deben cumplir estrictamente con el R.D. 2273/1985 para acceder a los fondos.
Mapa CEE: Ámbito Autonómico de Canarias

Mapeo Autonómico Se presenta aquí un análisis de los Centros Especiales de Empleo (CEE) autorizados en la Comunidad Autónoma de Canarias. La lista clasifica a estas entidades según su naturaleza social, distinguiendo entre aquellas con fines de lucro y las de iniciativa social vinculadas a organizaciones no gubernamentales. La proporción resultante es de aproximadamente 37% de iniciativa social frente a un 63% de naturaleza privada. Esto significa que, en el ecosistema de empleo protegido de Canarias, existen aproximadamente 1.7 centros privados por cada centro de iniciativa social. Actividades económicas y servicios de los CEE de Canarias Los Centros Especiales de Empleo (CEE) en la Comunidad Autónoma de Canarias ofrecen una amplia y variada diversidad de actividades económicas, abarcando múltiples sectores que van desde los servicios básicos hasta la industria especializada y la tecnología. Esta diversidad demuestra que los Centros Especiales de Empleo funcionan como un ecosistema productivo completo, capaz de integrarse en prácticamente cualquier eslabón de la economía canaria, desde la producción primaria hasta los servicios tecnológicos más avanzados. Distribución geográfica Es fundamental destacar que una gran parte de estos centros, aunque tengan su sede física en una isla específica (generalmente Gran Canaria o Tenerife), declaran un ámbito territorial regional («Canarias»). Esto significa que sus equipos se desplazan o tienen capacidad para prestar servicios en cualquier isla del archipiélago según la demanda. En resumen, la red de estos centros actúa como un sistema circulatorio que, aunque tiene su «corazón» o bases principales en las dos islas mayores, extiende sus capilares (servicios y puestos de trabajo) hacia prácticamente todos los rincones del archipiélago para garantizar la inclusión laboral.