Centros Especiales de Empleo (CEE)【2026 】

¿Qué son los Centros Especiales de Empleo (CEE)? Los Centros Especiales de Empleo (CEE) nacen con la LISMI en el año 82 y se consolidan con la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad. En esencia, son entidades, públicas o privadas, que tienen como finalidad la inserción laboral de personas con discapacidad en el mercado de trabajo. Actualmente, las personas con discapacidad pueden ejercer su derecho al trabajo a través de los siguientes tipos de empleo: Empleo ordinario: desarrollado en empresas y administraciones públicas, incluyendo los servicios de empleo con apoyo. Empleo protegido: realizado específicamente en centros especiales de empleo y en enclaves laborales. Empleo autónomo. Para ser considerados como tales, los CEE han de obtener la correspondiente calificación e inscripción en el Registro de Centros del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) o en el de las Administraciones Autonómicas. Además, son Entidades de la Economía Social. Por tanto, su gestión está sujeta a las normas generales de cualquier empresa, pero con las peculiaridades derivadas de su calificación como CEE. Deben contar con una plantilla en la que, al menos, el 70% de los trabajadores/as tengan una discapacidad reconocida. Asimismo, reciben apoyo financiero público para cubrir costes salariales, inversiones y servicios de ajuste personal y social. En este sentido, se consideran personas con discapacidad aquellas con un grado igual o superior al 33%. En conclusión, los CEE constituyen una fórmula consolidada de economía social. Se configuran como herramientas clave para colectivos con dificultades de acceso al mercado laboral, situando su bienestar y desarrollo profesional como eje central de su misión. ¿Cuáles son sus características principales? Finalidad social prioritaria: Buscan la integración laboral y social, situando a la persona en el centro. El beneficio económico es, por tanto, un medio para garantizar la sostenibilidad del empleo. Composición de la plantilla: Al menos el 70 % de la plantilla debe estar formada por personas con discapacidad (33 % o superior). Esta característica garantiza un impacto directo en el colectivo. Actividad productiva real y competitiva: Desarrollan actividades económicas reales en condiciones de mercado. Por ejemplo, operan en ámbitos como: Servicios auxiliares, administrativos y consultoría. Industria, manufactura y logística. Tecnología, digitalización y call center. Adaptación de los puestos de trabajo: Los CEE garantizan la adaptación física, técnica y organizativa a las necesidades de cada trabajador. Esto optimiza el rendimiento y la estabilidad laboral. Unidades de Apoyo (UAAP): Son equipos multiprofesionales que acompañan al trabajador. Para las entidades contratantes, estas unidades son una garantía adicional de seguimiento y resolución de incidencias. Instrumentos de inclusión legal: Están plenamente integrados en la contratación pública responsable, siendo destinatarios de: Reservas de contratos (art. 77 de la Ley 9/2017 LCSP). Cláusulas sociales y medidas alternativas a la Ley General de Discapacidad. Impacto social, económico e institucional: Su actividad genera un triple impacto. Mejora la autonomía personal (social), genera empleo estable local (económico) y alinea a las empresas con los ODS y la Agenda 2030 (institucional). Clasificación de los Centros Especiales de Empleo Los centros se dividen fundamentalmente en dos categorías principales: 1. CEE de Iniciativa Social Son aquellos promovidos por entidades sin ánimo de lucro o cuyo capital social es mayoritariamente de estas entidades. También se incluyen los que tengan reconocido su carácter social en sus Estatutos (asociaciones, fundaciones, cooperativas de iniciativa social, etc.). Asimismo, se consideran de iniciativa social aquellos cuya titularidad corresponde a sociedades mercantiles participadas mayoritariamente por las entidades anteriores. En todos los casos, se obligan a la reinversión íntegra de sus beneficios para la creación de oportunidades de empleo y la mejora de su competitividad. 2. CEE de Naturaleza Privada Se trata de entidades comerciales cuya titularidad no cumple con los requisitos anteriores de reinversión o propiedad por entidades sin ánimo de lucro.
Valor Añadido en la Economía Social y en la Inclusión Sociolaboral de Canarias

Valor Añadido en la Economía Social y la Inclusión Sociolaboral En la Asociación Canaria de Centros Especiales de Empleo (ACCEE), defendemos que la inclusión laboral es el motor del progreso social. Por lo tanto, apostamos por modelos formativos y empresariales que generan un valor real en las ocho islas: Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera, El Hierro y La Graciosa. FP Dual Inclusiva y Adaptada: Un Futuro con Oportunidades La FP Dual Inclusiva y Adaptada es un modelo innovador que combina la formación en centros educativos con la práctica real en empresas. Este sistema se dirige específicamente al alumnado con necesidades educativas especiales (NEE) o en riesgo de exclusión social. Por consiguiente, este enfoque adapta el currículo a las capacidades reales de cada estudiante y a las demandas del mercado laboral canario. En este sentido, los beneficios del modelo en Canarias son muy claros: Itinerarios flexibles: Programas adaptados como el (+16) y (+21) Capacítate. Permanencia ampliada: Los alumnos pueden seguir en el sistema desde los 16 hasta los 33 años. Contratos remunerados: Se fomenta la motivación a través de contratos formativos reales. Acompañamiento técnico: Apoyo continuo por parte de tutores y técnicos especializados. Caso Real: Talento sin Barreras en Gran Canaria Iniciativas como la jornada “Talento sin Barreras” demuestran que la colaboración público-privada funciona. Gracias a esta sinergia, se genera un valor añadido que reduce el abandono educativo. Además, las empresas descubren un talento diverso y altamente comprometido con sus objetivos. PFPA: Programas de Formación Profesional Adaptada Por otro lado, los Programas de Formación Profesional Adaptada (PFPA) ofrecen una puerta directa al empleo. Estos planes están diseñados para jóvenes que requieren ritmos de aprendizaje más flexibles y metodologías prácticas. Asimismo, permiten obtener competencias profesionales de nivel 1 en plazos que oscilan entre uno y tres años. Un ejemplo destacado es el proyecto Capacítate, desarrollado en centros como el CIFP San Cristóbal. Este programa facilita la transición hacia el empleo protegido o el mercado ordinario. En consecuencia, se logra una mayor autonomía personal y se reduce drásticamente el riesgo de exclusión en nuestras islas. Los CEE como Motores de la Economía Social en Canarias Los Centros Especiales de Empleo (CEE) no son solo empresas; son instrumentos de cambio social. Su labor transforma la inclusión en empleo estable y con derechos. Por esta razón, en el territorio canario, los CEE son pilares esenciales para la cohesión social y el desarrollo económico local. Debido a la fragmentación territorial y la insularidad, el papel de estos centros es estratégico. De hecho, los CEE contribuyen a fijar el empleo en el territorio y fortalecen la economía social en cada una de las ocho islas. Además, cuentan con Unidades de Apoyo a la Actividad Profesional que acompañan al trabajador en todo momento. Beneficios Estratégicos para las Empresas Las empresas que colaboran con estos modelos inclusivos obtienen ventajas competitivas inmediatas: Reputación y RSC: Refuerzan su imagen de marca y cumplen con la Ley General de Discapacidad (LGD). Clima Laboral: Fomentan equipos más cohesionados, empáticos y con mayor inteligencia emocional. Resultados Eficientes: Se reduce la rotación de personal y aumenta la fidelización del talento a largo plazo. En conclusión, la economía social en Canarias es una inversión de futuro. Desde ACCEE, seguimos trabajando para que la innovación y el apoyo sociolaboral sigan creando oportunidades reales para todos.