Unidades de Apoyo: Servicios de ajuste personal y social en Canarias

Unidades de Apoyo (UAAP): Clave para la Inclusión en los CEE En la Asociación Canaria de Centros Especiales de Empleo (ACCEE), consideramos que las Unidades de Apoyo son el corazón de la inclusión. Por lo tanto, estos equipos multiprofesionales son esenciales para garantizar que los trabajadores de las ocho islas —Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera, El Hierro y La Graciosa— alcancen su máximo potencial profesional. Las Unidades de Apoyo a la Actividad Profesional se definen como equipos especializados que trabajan dentro de los Servicios de Ajuste Personal y Social. Su objetivo principal es ayudar a superar cualquier barrera u obstáculo que dificulte la incorporación o permanencia de una persona con discapacidad en su puesto de trabajo. Funciones principales de la UAAP Para asegurar el éxito laboral, estos equipos desarrollan diversas funciones estratégicas. En este sentido, podemos destacar las siguientes labores de acompañamiento: Detección de necesidades: Valoran las capacidades de la persona y analizan el puesto para determinar los apoyos necesarios. Entorno social y familiar: Establecen relaciones con el entorno del trabajador para que este actúe como un estímulo positivo. Programas de formación: Desarrollan planes formativos para adaptar al trabajador a nuevas tecnologías y procesos productivos. Apoyos personalizados: Implementan estrategias individuales para cada profesional en su centro de trabajo. Fomento de la autonomía: Potencian la independencia del trabajador, especialmente en el desempeño de sus tareas diarias. Integración de nuevos miembros: Facilitan la llegada de nuevos trabajadores mediante apoyos específicos de acogida. Tránsito laboral: Asisten al profesional en su paso hacia Enclaves Laborales o al mercado ordinario de trabajo. ¿Quiénes son los beneficiarios? De acuerdo con la normativa vigente, los servicios de las Unidades de Apoyo se dirigen a trabajadores de los CEE que cumplan los siguientes requisitos: Personas con parálisis cerebral, trastorno de la salud mental o discapacidad intelectual (incluyendo autismo) con un grado igual o superior al 33%. Personas con discapacidad física o sensorial con un grado igual o superior al 65%. Servicios de Ajuste Personal y Social Por otro lado, los CEE tienen la obligación de prestar servicios de ajuste personal y social a través de estas unidades. De hecho, estas medidas permiten superar dificultades no solo laborales, sino también personales y sociales. Asimismo, estos servicios aseguran la progresión profesional del trabajador según sus circunstancias individuales. Finalmente, estas actuaciones también incluyen la promoción de la inclusión social, cultural y deportiva. Todo ello se rige por el artículo 43 de la Ley General de Discapacidad (RDL 1/2013). En conclusión, las Unidades de Apoyo en Canarias son la garantía de un empleo digno, estable y plenamente integrado en nuestra sociedad.
Centros Especiales de Empleo (CEE)【2026 】

¿Qué son los Centros Especiales de Empleo (CEE)? Los Centros Especiales de Empleo (CEE) nacen con la LISMI en el año 82 y se consolidan con la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad. En esencia, son entidades, públicas o privadas, que tienen como finalidad la inserción laboral de personas con discapacidad en el mercado de trabajo. Actualmente, las personas con discapacidad pueden ejercer su derecho al trabajo a través de los siguientes tipos de empleo: Empleo ordinario: desarrollado en empresas y administraciones públicas, incluyendo los servicios de empleo con apoyo. Empleo protegido: realizado específicamente en centros especiales de empleo y en enclaves laborales. Empleo autónomo. Para ser considerados como tales, los CEE han de obtener la correspondiente calificación e inscripción en el Registro de Centros del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) o en el de las Administraciones Autonómicas. Además, son Entidades de la Economía Social. Por tanto, su gestión está sujeta a las normas generales de cualquier empresa, pero con las peculiaridades derivadas de su calificación como CEE. Deben contar con una plantilla en la que, al menos, el 70% de los trabajadores/as tengan una discapacidad reconocida. Asimismo, reciben apoyo financiero público para cubrir costes salariales, inversiones y servicios de ajuste personal y social. En este sentido, se consideran personas con discapacidad aquellas con un grado igual o superior al 33%. En conclusión, los CEE constituyen una fórmula consolidada de economía social. Se configuran como herramientas clave para colectivos con dificultades de acceso al mercado laboral, situando su bienestar y desarrollo profesional como eje central de su misión. ¿Cuáles son sus características principales? Finalidad social prioritaria: Buscan la integración laboral y social, situando a la persona en el centro. El beneficio económico es, por tanto, un medio para garantizar la sostenibilidad del empleo. Composición de la plantilla: Al menos el 70 % de la plantilla debe estar formada por personas con discapacidad (33 % o superior). Esta característica garantiza un impacto directo en el colectivo. Actividad productiva real y competitiva: Desarrollan actividades económicas reales en condiciones de mercado. Por ejemplo, operan en ámbitos como: Servicios auxiliares, administrativos y consultoría. Industria, manufactura y logística. Tecnología, digitalización y call center. Adaptación de los puestos de trabajo: Los CEE garantizan la adaptación física, técnica y organizativa a las necesidades de cada trabajador. Esto optimiza el rendimiento y la estabilidad laboral. Unidades de Apoyo (UAAP): Son equipos multiprofesionales que acompañan al trabajador. Para las entidades contratantes, estas unidades son una garantía adicional de seguimiento y resolución de incidencias. Instrumentos de inclusión legal: Están plenamente integrados en la contratación pública responsable, siendo destinatarios de: Reservas de contratos (art. 77 de la Ley 9/2017 LCSP). Cláusulas sociales y medidas alternativas a la Ley General de Discapacidad. Impacto social, económico e institucional: Su actividad genera un triple impacto. Mejora la autonomía personal (social), genera empleo estable local (económico) y alinea a las empresas con los ODS y la Agenda 2030 (institucional). Clasificación de los Centros Especiales de Empleo Los centros se dividen fundamentalmente en dos categorías principales: 1. CEE de Iniciativa Social Son aquellos promovidos por entidades sin ánimo de lucro o cuyo capital social es mayoritariamente de estas entidades. También se incluyen los que tengan reconocido su carácter social en sus Estatutos (asociaciones, fundaciones, cooperativas de iniciativa social, etc.). Asimismo, se consideran de iniciativa social aquellos cuya titularidad corresponde a sociedades mercantiles participadas mayoritariamente por las entidades anteriores. En todos los casos, se obligan a la reinversión íntegra de sus beneficios para la creación de oportunidades de empleo y la mejora de su competitividad. 2. CEE de Naturaleza Privada Se trata de entidades comerciales cuya titularidad no cumple con los requisitos anteriores de reinversión o propiedad por entidades sin ánimo de lucro.
Cómo cumplir con la Ley General de Discapacidad

Cómo cumplir con la Ley General de Discapacidad La Ley General de Discapacidad (LGD) es un marco legal fundamental. Su diseño asegura la inclusión y los derechos de las personas con discapacidad en el entorno laboral. Según la normativa, las empresas deben reservar un 2% de sus puestos para este colectivo. Contratos Públicos Reservados Concepto y modalidades Los contratos reservados son licitaciones con participación restringida. Solo pueden participar entidades con un marcado carácter social. Esta figura legal nace de las Directivas europeas de 2014. En España, la regula la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público. Su propósito es convertir la contratación pública en una inversión social. Así, se apoya la inserción laboral de colectivos desfavorecidos. Actualmente, existen dos modalidades principales: Para CEE de Iniciativa Social y Empresas de Inserción: Según la disposición adicional 4ª de la LCSP. Para entidades de economía social: Según la disposición adicional 48ª de la ley mencionada. En resumen, calificar un contrato como reservado excluye a las empresas ordinarias. Solo las entidades de economía social pueden resultar adjudicatarias en estos casos. Entidades beneficiarias y normativa La normativa exige requisitos estrictos para participar en estas licitaciones. Las categorías principales son: Empresas de Inserción (EIS): Su objetivo es la inclusión de personas desfavorecidas. Al menos el 30% de su plantilla debe estar en riesgo de exclusión. CEE de Iniciativa Social: Deben tener un 70% de trabajadores con discapacidad igual o superior al 33%. Es obligatorio demostrar la inscripción en el registro administrativo correspondiente. Además, las entidades deben aportar su certificado de calificación vigente. Medidas Alternativas para empresas A veces, las empresas no pueden cumplir la cuota del 2% de forma directa. En ese caso, deben solicitar un Certificado de Excepcionalidad ante el Servicio de Empleo. Tras obtenerlo, pueden aplicar estas medidas: Contratación de servicios: Realizar contratos con CEE. El importe debe ser 3 veces el IPREM por cada trabajador faltante. Donaciones: Realizar aportaciones para la inserción laboral. El mínimo es 1,5 veces el IPREM anual por trabajador. Enclaves laborales: Una modalidad temporal de colaboración directa entre empresa y CEE. Consecuencias del incumplimiento No cumplir con la LGD conlleva riesgos graves para la organización. Entre ellos destacan: Sanciones económicas: Multas de hasta 6.000 € por cada trabajador no contratado. Pérdida de licitaciones: Exclusión de contratos con el sector público canario. Impacto reputacional: Daño a la imagen de marca y compromiso social. Enclaves Laborales en Canarias Un enclave es un contrato entre una empresa y un CEE. Sirve para realizar obras o servicios vinculados a la actividad normal de la empresa. Un grupo de trabajadores del CEE se desplaza al centro de trabajo colaborador. Para este modelo, se exigen condiciones específicas. Por ejemplo, el 60% de los trabajadores deben tener especiales dificultades de acceso al mercado ordinario. La duración mínima es de 3 meses y la máxima de 6 años con prórrogas. El rol de los Centros Especiales de Empleo Los CEE son herramientas de capacitación fundamentales. Facilitan que las personas con discapacidad accedan eventualmente al empleo ordinario. En Canarias, actúan como puentes entre las políticas sociales y económicas. Actualmente, generan una cuarta parte del empleo para este colectivo en España. Por lo tanto, son socios valiosos para el sector privado y las administraciones públicas. Ayudas y Financiación Los CEE reciben subvenciones para mantener su actividad. Estas ayudas incluyen bonificaciones del 100% en la Seguridad Social. También reciben apoyo para adaptar puestos de trabajo y eliminar barreras. En el archipiélago canario, el Servicio Canario de Empleo gestiona estas convocatorias. Por ello, las entidades deben cumplir estrictamente con el R.D. 2273/1985 para acceder a los fondos.
Mapa CEE: Ámbito Nacional [España]

Mapa Nacional De acuerdo con datos estadísticos del Ministerio de Trabajo y Economía Social de España, el número de centros suele superar los 2.300 en todo el país, aunque esta cifra fluctúa anualmente según las nuevas inscripciones en los registros regionales. Estos centros operan en todas las comunidades y ciudades autónomas, desde Andalucía y Madrid hasta Ceuta y Melilla. A nivel nacional, no existe un registro estatal de CEE público y unificado. Los Centros Especiales de Empleo están implantados en todas las comunidades autónomas del Estado, inscritos en los registros autonómicos correspondientes y representados a nivel estatal por federaciones y confederaciones de ámbito nacional. Así, cada comunidad autónoma tiene su propio Registro de Centros Especiales de Empleo, que es el único con validez administrativa: Comunidad Autónoma Registro / Organismo competente Andalucía Servicio Andaluz de Empleo (SAE) – Registro de Centros Especiales de Empleo Aragón Instituto Aragonés de Empleo (INAEM) Asturias Servicio Público de Empleo del Principado de Asturias (SEPEPA) Illes Balears Servei d’Ocupació de les Illes Balears (SOIB) Canarias Servicio Canario de Empleo (SCE) Cantabria Servicio Cántabro de Empleo (EMCAN) Castilla-La Mancha Servicio Público de Empleo de Castilla-La Mancha Castilla y León Servicio Público de Empleo de Castilla y León (JCYL) Cataluña Departament d’Empresa i Treball – Registre de Centres Especials de Treball (CET) Comunidad Valenciana LABORA – Servicio Valenciano de Empleo y Formación Extremadura Servicio Extremeño Público de Empleo (SEXPE) Galicia Consellería de Promoción do Emprego e Igualdade La Rioja Servicio Riojano de Empleo Comunidad de Madrid Dirección General de Empleo – Registro de CEE Región de Murcia Servicio Regional de Empleo y Formación (SEF) Navarra Servicio Navarro de Empleo – Nafar Lansare País Vasco Lanbide – Servicio Vasco de Empleo Ceuta Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) Melilla Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) Distribución destacada El siguiente mapa visual refleja la distribución aproximada de los Centros Especiales de Empleo en España con cifras procedentes de registros autonómicos oficiales y documentación administrativa. En ausencia de un registro estatal único, algunos valores son estimaciones contrastadas: Como podemos observar, España cuenta con varios miles de Centros Especiales de Empleo, distribuidos en todas las comunidades autónomas. Comunidad de Madrid y Andalucía encabezan el gráfico, con las barras más altas (en torno a los 440 y 420 CEE respectivamente), mostrando una fuerte implantación del modelo. Les siguen Cataluña y la Comunidad Valenciana, con volúmenes elevados de CEE, lo que refleja la consolidación del empleo protegido en los territorios más poblados. En un nivel intermedio se sitúan comunidades como: Galicia Castilla y León País Vasco Canarias Canarias aparece con una presencia significativa (alrededor de 120 CEE), destacando especialmente si se compara con su tamaño poblacional y su condición insular, lo que refleja el peso de la economía social y las políticas de inclusión en el archipiélago. En el tramo inferior del gráfico se encuentran: Castilla-La Mancha y Murcia, con cifras cerradas (72 y 67 CEE). Navarra, Cantabria y La Rioja, con volúmenes más reducidos. Ceuta y Melilla, con las barras más pequeñas, reflejando su menor tamaño territorial y administrativo.